Tobillera electrónica a Cristina Kirchner
Los jueces impusieron el monitoreo permanente a la expresidenta. Sin embargo, especialistas advierten que esto es, a todas luces, ilegal.
La prisión domiciliaria de Cristina Kirchenr se tendrá que hacer finalmente con una tobillera electrónica y una serie de condiciones de conducta. Los jueces del Tribunal Oral Federal Nº 2 impusieron el monitoreo permanente a la expresidenta. Sin embargo, especialistas advierten que esto es, a todas luces, ilegal.
¿Qué es una tobillera electrónica y cómo funciona?
La tobillera electrónica es un dispositivo de monitoreo que se coloca en el tobillo de personas con arresto domiciliario o libertad ambulatoria restringida, permitiendo supervisar en tiempo real el cumplimiento de las medidas judiciales.
Funciona mediante un sistema dual: la tobillera que la persona porta y una unidad instalada en su domicilio, que se comunican constantemente con un centro de monitoreo para detectar cualquier violación, como salir del perímetro permitido o intentar manipular el dispositivo, generando alertas automáticas.
¿Qué dice la justicia sobre la tobillera electrónica a Cristina Kirchner?
Entre los requisitos impuestos por la justicia para el cumplimiento de la domiciliaria, se sostiene ordena a la Dirección de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica dependiente de la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Seguridad Nacional, “la colocación de un dispositivo de vigilancia electrónico”.
¿Cristina ya tiene puesta la tobillera?
No. Según se informó, la colocación de la tobillera electrónica a Cristina Kirchner demorará unos días, ya que, previamente, los especialistas del Ministerio de Seguridad deben hacer unos estudios socioambientales y técnicos, y esperar la indicación del tribunal.
¿Quiénes reciben una tobillera electrónica?
En Argentina, las tobilleras electrónicas son dispositivos que se entregan a personas que tienen arresto domiciliario o libertad ambulatoria restringida, como una alternativa a la pena privativa de la libertad. Estas personas pueden estar condenadas o procesadas por la Justicia Penal Nacional, Federal o Provincial.
¿Por qué no se justifica en el caso de Cristina Kirchner?
Según explicó por la 750 el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, en el caso de Cristina no se justifica de ninguna manera el uso de este dispositivo, ya que “está pensada para personas detenidas que van a obtener la libertad condicional y es necesaria para restringir su movimiento por motivos ligados a delitos graves o de sangre, que podrían poner en riesgo a terceros”.
¿Qué pasa en el común de los casos?
“Hoy en Buenos Aires hay 4.500 personas monitoreadas con tobillera electrónica, mientras que el número de arrestos domiciliarios es el doble. De los 498 genocidas con domiciliaria, apenas el 20% tiene tobillera”, explicó sobre los datos locales en ministro bonaerense.
Mena agregó que “se concede, por ejemplo, cuando hay autorización para ir a determinados lugares, donde sí es necesario el monitoreo. Hay muchos arrestos domiciliarios que permiten concurrir de lunes a viernes a actividades cotidianas, como controles médicos, trabajo o educación. Una persona que no puede salir de casa, ¿para qué va a tener ese esfuerzo económico de ponerle tobillera?”.
¿Qué pasará con la custodia de Cristina Kirchner?
Para Mena, hay un segundo motivo que explica por qué es injustificable que Cristina Kirchner use una tobillera: la exvicepresidenta ya tiene custodia policial las 24 horas del día, no solo por los cargos que ejerció en la función pública, sino porque tan solo tres años atrás intentaron asesinarla con un disparo en la cabeza. Entonces, la tobillera implicaría un doble monitoreo innecesario.
¿Cómo se explica la decisión de la justicia?
Para Juan Martín Mena, esta respuesta es clara: “Se confirma la intención de la resolución: una justicia absolutamente arbitraria que viola todos los derechos. Parece una justicia culpógena que inventó cosas que la ley no dice para no beneficiar a Cristina. Es una gravedad más en un cúmulo de arbitrariedades”.


