Reforma laboral: cómo es el ecosistema de apoyos y resistencias entre los gobernadores
El capítulo fiscal es el principal motivo de la discordia. El peronismo encabeza la oposición al proyecto, mientras que provincialistas y radicales negocian con la Casa Rosada en el sprint final.
Los gobernadores tendrán la llave para destrabar la reforma laboral en el Senado. Con el objetivo de sumar voluntades, la Casa Rosada intensificó el contacto con las provincias en las últimas semanas siempre con el ministro de Interior, Diego Santilli, como embajador. Aunque la verdad se conocerá a la hora de contar los votos, es posible construir una aproximación al ecosistema de aliados, opositores y dialoguistas que conforman el pelotón de caciques.
Una vez más, el oficialismo requerirá de votos prestados para pasar sin sobresaltos por la Cámara alta. Las peceras donde espera colectarlos son los provincialismos, la Unión Cívica Radical (UCR), el peronismo díscolo e incluso Provincias Unidas, el frente que nuclea a seis mandatarios. Se descuenta que el PRO apoyará sin fisuras la iniciativa violeta.
De todos modos, no es tan fácil como soplar y hacer botellas. Los jefes provinciales tienen influencia pero, en última instancia, quienes levantarán la mano serán los senadores. En el medio, coexisten ruidos y desconfianzas, además de las pertenencias partidarias, que juegan un match aparte. Por ejemplo, para el justicialismo el proyecto es antipopular y representa un golpe al movimiento obrero.
La oposición intransigente a Javier Milei
Aunque la posibilidad de una sorpresa siempre está abierta, resulta más claro identificar a los mandamases que se opondrán al texto. Se trata de peronistas y aliados. Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Elías Suárez (Santiago del Estero) son los retadores.
Los libertarios mantienen el veto sobre los primeros cuatro y los excluyen de las conversaciones. En términos del Presidente, los consideran “degenerados fiscales”. Ziliotto, en tanto, construyó un vínculo cordial, aunque sostiene su papel opositor. La semana pasada, por caso, se reunió en la Casa Rosada con Santilli. Sin embargo, más allá de los gestos, sostuvo su rechazo a la reforma laboral.



