Salta, Argentina.
25/05/2026
Crean un biochip programable que puede transformar la manera en que la ciencia responda a futuras pandemias
Bienestar y salud Nacional

Crean un biochip programable que puede transformar la manera en que la ciencia responda a futuras pandemias

Dic 13, 2025

Un dispositivo diseñado por el Instituto Weizmann promete acelerar el desarrollo de terapias, ofrecer pruebas inmunitarias precisas y permitir la adaptación inmediata ante la llegada de nuevos virus emergentes

En 2020, mientras científicos de todo el mundo se apresuraban a comprender la COVID-19, el profesor Roy Bar-Ziv y su equipo delInstituto de Ciencias Weizmann comenzaron a desarrollar un chip de ADN que no solo podría mostrar rápidamente cómo responde nuestro sistema inmunológico a este coronavirus, sino que también abriría nuevas posibilidades para responder rápidamente a futuros brotes virales.

El biochip acelular, genéticamente programado y descrito recientemente en Nature Nanotechnology, puede sintetizar, mapear y analizar proteínas rápidamente, lo que permite determinar cómo interactúan los anticuerpos con los virus. Proporciona datos con mayor rapidez que los métodos convencionales y revela a qué fragmentos virales se dirigen los anticuerpos y con qué intensidad se unen a ellos.

“Durante la pandemia, nos dimos cuenta de que las herramientas desarrolladas por nuestro laboratorio podrían reutilizarse para explorar virus y volverse inmediatamente relevantes”, dice Bar-Ziv.Una imagen de microscopio deUna imagen de microscopio de fluorescencia del biochip con sus numerosos compartimentos minúsculos, cada uno de los cuales presenta un antígeno diferente, lo que hace posible probar simultáneamente las interacciones de todos estos antígenos con un anticuerpo humano

Estudiar cómo reacciona el sistema inmunitario a un virus es una tarea más compleja que una prueba diagnóstica rápida que revele si una persona está infectada con ese virus o no. Para comprender qué anticuerpos reconocen un virus y con qué fuerza se unen a él, los investigadores suelen producir cada proteína viral por separado, purificarla y luego analizarla con anticuerpos, un proceso que puede tardar días o incluso semanas. Algunos laboratorios utilizan canales de fluidos en miniatura que aceleran las pruebas, pero estas configuraciones son complejas y requieren bombas y tubos precisos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *